| Qué sucede si no obtengo resultados? |
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Aveces una persona no se da cuenta del “trabajo” que O2 está facilitando a profundos niveles celulares, donde es una prioridad en el cuerpo. Debido a que usted puede no estar conciente de lo que está sucediente, puede pensar que O2 no está funcionando para usted. Muchas personas que han reportado, al principio, que “nada pasa” al tomar O2, posteriormente han ido a su chequeo médico regular y reportan que sus niveles de colesterol y presión sanguínea disminuyeron considerablemente. Igualmente hay reportes de la normalización del ácido úrico y los niveles de azúcar en la sangre. Otro caso donde O2 funciona a niveles celulares profundos, ha sido en la mejoría del sistema inmune, sin que el usuario de O2 estuviera conciente del proceso. Debido a que O2 funciona de una manera natural normalizando y equilibrando el organismo, debemos insistir en continuar el uso de O2 y así seguir poniendo atención a cambios menos notables; pero más significativos en el cuerpo. Una manera en que, sin duda, se podrá dar cuenta de los cambios que se están obteniendo con O2 es la comparación de resultados de evaluaciones médicas antes y después de usar O2. Esto ofrece una clara evidencia de que O2 ha estado normalizando y equilibrando todos los sistemas orgánicos, además de facilitar los procesos de renovación celular. Algunos usuarios muestran que O2 trabaja en varios niveles dentro del cuerpo al mismo tiempo. Ya que O2 trabaja en cada individuo de acuerdo a sus prioridades personales; a menudo funciona de manera silenciosa en alguna prioridad que está fuera del alcance de la conciencia de la persona en ese momento. En vez de explicar que O2 funciona en prioridades a niveles celulares profundos y realiza maravillas al normalizar y equilibrar todos nuestros sistemas, algunas personas insisten en que O2 no produce resultados y, por lo tanto, no funciona. En esos casos, recomendamos que revisen lo siguiente:
Como se mencionó previamente, O2 puede estar trabajando en alguna otra prioridad que pudiera no ser aparente para el usuario, y debido a la dosis pequeña, pudiera no ser suficiente para el sistema particular de ese individuo. Se sugiere que la persona incremente la dosis, se da un ejemplo a continuación: aumentar 2 gotas cada día hasta que se note el beneficio. Después de un tiempo, la persona puede ir reduciendo la dosis hasta llegar a las 8 gotas al día. Finalmente, se sugiere que si la persona es muy escéptica, simplemente deje de tomar O2 y note si hay algún cambio. A menudo, cuando la persona interrumpe súbitamente el uso de O2 comienza a notar los cambios que nuestro producto le estaba brindando y de los que no se había percatado, por ejemplo: mayor energía, mejor estado de alerta, mejor estado de ánimo, mejores funciones digestivas, mejor manera de dormir, entre otras. |
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