| Qué sucede con el Hidrógeno naciente? |
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Los átomos de hidrógeno naciente son empleados por el organismo para diversas funciones como la irrigación, generación y fortalecimiento de las células y los órganos; previenen la inflamación al promover la ósmosis, humedecen las superficies de los pulmones para una mejor difusión de los gases; además de regular la temperatura corporal. El hidrógeno es esencial para los procesos digestivos, asimilación y eliminación, también para el transporte de nutrimentos por las arterias al cerebro y todos los tejidos. Una persona que pesa 80 kgs, tiene unos 7 kgs de hidrógeno en su cuerpo. Nuestro cuerpo, normalmente obtiene hidrógeno del agua, otros fluidos, frutas y vegetales. La falta de hidrógeno lleva a la deshidratación de la célula, lo que ocasiona sequedad extrema y calor extremo en los nervios. Debido a la deshidratación, la falta de humedad y nutrientes grasos que no se asimilan correctamente, da como resultado una disminución de la masa encefálica, arrugas en el rostro, sequedad de mucosas y/o calambres. Una falta de hidrógeno puede dar como resultado en condiciones de salud deterioradas como son: la gota, el reumatismo muscular, la confusión mental, rigidez del cuello, irritaciones en la piel, dolores articulares, inadecuada regulación de la temperatura, uñas demasiado gruesas e irregúlares, necesidad de trabajo pesado, propensiones a los narcóticos o el alcohol, inhabilidad para contener los esfínteres, predisposición a la epilepsia, demacración, sonidos o zumbidos en los oídos, pérdida del olfato, lengua estriada y entumecida, poca sudoración, falta de sed y claras preferencias por lo salado. O2 provee al organismo con hidrógeno naciente y puede contribuir a combatir estas condiciones. |
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